jueves, 21 de febrero de 2008

Filosofando por la vida

Esta noche es luna llena en los Ghats de Varanasi. Este viaje esta siendo muy especial. Todos los viajes tienen algo de especial desde que empiezan si uno va con la mente clara y el corazon limpio. Y este me ha debido pillar muy limpio y sereno, pues la gente me lo dice, lo siente y lo que es mejor, yo asi lo vivo. Muy tranquilo, con mucha fuerza y ganas de sonreir a todas horas, con el brillo en los ojos y las manos abiertas. Esto me alegra un monton, porque venia a India con mucho respeto de haber como me sentaba. Y me esta sentando como el mejor de los abrazos, como una caricia de sol y el frescor de la luna.

Estoy enganchado al chai (te con masala y leche. Es de lo mejor de India. Sentarse entre abueletes con un chai en los labios mientras sientes como te recalienta los labios es un buen momento del dia. Es de las primeras cosas que hago cada dia. Me gusta levantarme prontito y pasear por las calles que aun despiertan. Sentarme al calor de una hoguera con un chai entre las manos y recibir un nuevo dia con las manos desnudas y el corazon abierto.
El cambio a la bicicleta me da otro punto de vista muy interesante y que me llena mas como persona y como observador de lo que existe en India. Porque es mucho mas que lo que se puede ver en los sitios turisticos. De hecho es muy diferente. En segun que sitios, la gente te mira con otros ojos, te hablan de otra manera y en ocasiones son caras duras dificiles de ablandar. Situaciones muy duras las que les toca en algunos lugares donde la vegetacion escasea, el invierno es frio y hay poco que llevarse a la boca. En estas zonas es donde encuentro mas dura la mirada de la gente y las sonrisas salen a duras penas. Otros lugares, por el contrario, brillan a verde pradera, los regadios permiten cultivos que dan color, frescor y alimento a sus gentes, y el agua es energia de vida. Es aca donde las sonrisas brillan entre la humedad y los saludos salen espontaneos. La vida gira en torno al agua, y en India se ve muy presente. Desde que al punto de la maniana se ve a las familias en el banio del dia bajo los chorros de los pozales de agua junto a las bombas de agua y los pozos, para posteriormente llevar hasta el hogar las tinajasy cubos de agua para las necesidades del dia. Grandes pesos los que llevan estas gentes sobre sus cabezas. Ya sea agua, lenia, vasijas con tierra, grano o mierda de vaca.
Ayer llegue a Varanasi tras 10 dias de pedaleo y 8 de reposo desde que sali de Bharatpur. Era el primer objetivo del paseo en bici y ha sido precioso, con sus momentos duros como todo en la vida. Estos la mayoria de las ocasiones ocasionados por los camioneros y su prepotencia al volante. Pero como pude leer el otro dia en una pared:
"La vida es como un piano, las teclas blancas son el simbolo de la felicidad y las teclas negras son el simbolo de la tristeza, pero siempre recuerda que ambas teclas producen una dulce musica".
Hace tres dias que el camino de Clement, el gabacho, y el mio se dividieron. El hacia Calcuta y yo a Varanasi. Muy agusto con el, pero mejor ahora solo. Era demasiado gabacho, y con una energia bastante negativa ante situaciones que en India son inevitables. Como que cada vez que pares en un pueblo te roden decenas de personas que te observan con detenimiento y descaro desde escasos centimetros y lo quieran tocar todo y saber todo de ti. Y o te acostumbras y le sacas el jugo a la situacion riendote con ellos, o te puedes amargar el viaje a cada rato. Yo por suerte le saco el jugo lo gracuiso de la situacion. Como contaba en "Intimidad ZERO", es complicado encontrar un momento de soledad fuera de tu habitacion en India. Otro ejemplo de ayer: Me venia rozando bastante el calzoncillo en los mofletillos del culo, alla donde se posan sobre en el sillin. Asi que decidi para a refrescarme con un poco de agua y cambiarme los gallumbos, que todo sea dicho de paso, ya llevaba tras unos dias de pedaleo sin mas limpieza que un remojon en algun pozo (cosas de estar en Tierra de nadie y llegar cansado y al atardecer al lugar de reposo). Asi que me sali de la carretera por un caminuco en una zona donde parecia no haber nadie (cuasi imposible en India) y tras unos matojos procedi a la operacion higienico-refrescante. Aguita que rica, que rica, cremita natural es fenomenal... y el pastor con las vacas que me obsreva mientras espanta a las vacas para que no irrumpan en mi momento de gloria. El, con con admirable respeto, espero a que me calzara el calzoncillo de nuevo y los culotes para entonces acercarse a proceder como buen indio y poner en practica su sentido de la curiosidad. Y con toda naturalidad obsrevar asombrado que lo que hacia no era cagar como el presuponia. Unos gestos valieron para expresarle el fin de mi acuclillamiento, un estrechar de manos y de nuevo a la carretera.

Asombrosamente, la noche anterior consegui dormir al raso sin que ni una sola persona apareciera ni de noche ni de dia. Con los ultimos minutos de sol me desvie como una flecha, sin atisbo de duda que diera oportunidad a nadie de ver mi proposito de parar en la zona. A unos 40 metros de la carretera, una zona de rocas con formas esculpidas por la erosion se presento ante mis ojos como yo imaginaba desde la carretera. Un sitio perfecto para el reposo nocturno. Cuando me halle lo suficientemente alejado de la carretera y de alguna chabola que habia, pare tras unas rocas lo sificientemente planas como hacer de lecho. Oteaba los alrededores buscando el mejor rincon para la dormida, cuando tras las rocas veo unas cabezas caminando por el camino. "Diox que me descubren!", pense. Asi que como si fuera un indio Apache en las montanias rocosas de una colina solitaria, escondi mi cabalo mas alejado del camino, y cuerpo besando tierra espere oculto a que la oscuridad del crepusculo me sirviera de refugio ante los ojos que todo lo ven y andan por todos los lados. Una vez de noche, y aun con la incertidumbre de si la luz de la casi luna llena revelaria mi situacion a la poblacion cercana, ya comence mis movimientos rutinarios: Despoje de ropas, limpieza rapida y de batalla del cuerpo con el agua del botellin, hidratacion con aceite y cremita segun las partes, y puesta de indumentaria de noche. Posterior cena ligera a base de zanahorias, cebollas, algo de fruta y algun dulce, un aguita de limon... Y a disfrutar del paisaje lunar rocoso bajo la intensa luz de luna; Confiado ya de que en la noche, todos los gatos son pardos, y aunque alguien vislumbre una figura en la ontananza, si no puede distinguir que es un guiri el que se esconde tras ese cuerpo no hay riesgo de que se acerque con todo el vecindario. Increiblemente, noche y dia sin visita al museo del guiri en bicicleta que duerme cerca de sus tierras de labranza. Una gran victoria esa noche, no por nada, sino por verme capaz de driblar la ofensiva de la curiosidad india por una vez. Ni el mismisimo Toro Sentado o Cabballo Loco lo hubiera hecho mejor ante el hostigamiento del Septimo de Caballeria. En India uno se convierte en mas indio que los indios. Mimetizarse con el ambiente como un camaleon y ser rapido como un raton en amanecer con el sol cuando los indios todavia estan medio dormidos.Ya veis que me lo paso pipa con mis historietas y juego como un enano al gato y al raton. India es un parque de atracciones, donde unas veces eres el que juega, y otras veces eres el mono que hace las gracias para que otros rian. Este papel de mono es muy sencillo, ya que poco hay que hacer para que se lo pasen pipa estos indios. Son como crios con piruleta nueva. Ellos si que saben sacar el ninio que llevan dentro. Y digo ellos, porque las mujeres siempre se mantienen en otro espacio algo mas alejado, y creo que son el lado adulto de este pais. Hombres... si es que somos como ninios.

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